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sábado, 19 de noviembre de 2016

La Crítica del Mes (Noviembre 2016): No coman mierda, coman coños

El feminismo está más presente en la sociedad que nunca antes en la historia. Gracias a Internet, todas las ideologías y opiniones pueden ser expresadas a lo largo y ancho de la red, estemos o no de acuerdo con ellas. En eso consiste la libertad de expresión, al fin y al cabo. El tema de conversación que este hecho presenta y sus derivados son, como poco, interesantes y controvertidos. Sin embargo, hoy vengo por algo que, si bien está relacionado, lo está de forma meramente tangencial. Hace relativamente poco, durante el verano pasado, me encontraba hablando con una amiga vía WhatsApp cuando, por H o por B, hablamos de algún que otro escarceo sexual que ha tenido. Si bien sería de mal gusto y, cuanto menos, una traición a la confianza de dicha persona desvelar detalles, hubo algo que me dejó bastante frío en las cosas que escuchaba. Y es que parece ser que aún hoy, en pleno siglo XXI, hay gente que aún quedó anclada a principios del XX o, peor aún, en el XIX. Me refiero al hecho de que hay tíos que no hacen cunnilingus a sus parejas o amantes. Creía que no se daba el caso, pero parece ser que sí y no son, precisamente, casos aislados.

No estoy seguro de por qué se da esta increíble y abyecta situación. Se puede apelar al machismo que, por desgracia, hay aún latente en nuestra sociedad. Se puede apelar a la imagen que se da de los roles del hombre y de la mujer en la pornografía mainstream. Se puede apelar, incluso, a cuestiones de educación y de gustos personales. El caso es que este tipo de personas espera y da por hecho de que una mujer les debe realizar sexo oral pero ellos no lo dan a cambio. No sé ustedes, pero eso eso egoísmo puro y duro para el que aquí les escribe. ¿Por qué te tiene que chupar la polla ella y tú a ella no le haces el ventilador con la lengua? ¿Porque a tí no te da la gana? Chico, lo que debería hacerte ella es darte un cabezazo en los cojones por imbécil. ¿No has oido nunca aquello de "cada uno da lo que recibe"? Pues si ella, en pleno uso de sus facultades mentales, decide darte una alegría, qué menos que ser considerado con ella y hacerle lo propio tú. Y ni siquiera sin que ella tenga que mamarte el trozo primero, que salga de tí. El objetivo del sexo no es simplemente correrte y ya. Si tu concepto de lo que busca el noble acto del fornicio es el otrora mencionado, creo que tienes serios problemas para distinguir lo que es una paja y lo que es un coito. Si, por supuesto, tienes que disfrutar, pero ella también. Y no hay mejor forma de conseguirlo que acariciarle el monte de venus, el clítoris y los labios vaginales con la lengua.

Es cierto que en el porno muchas veces el cunnilingus es o bien corto o bien inexistente. No voy a intentar excusarlo pues, a pesar de que hay cada vez más vídeos en los que las actrices reciben buenas comidas de coño, es algo que no ha sido la tónica habitual en dicho mundo. Y si decimos esto del porno americano, no investiguemos ya en el japones o en el español, que son de lo más machista que me he echado en cara. Aunque muchos de éstos lo nieguen en público por el qué dirán, los chicos suelen consumir pornografía de manera más o menos individual. Lo que pasa es que son tan huevones que se quedan en la página de inicio de XVideos y no avanzan, no buscan lo suyo. Señores, por favor, dejen de ver al imbécil machista cara de mono que se hace llamar Nacho Vidal y busquen actores y vídeos de mayor calidad. Salgan de la sobrevalorada de Sasha Grey y de Mia Khalifa, busquen a James Deen, a Gianna Michaels, a Lisa Ann y otras estrellas del mundillo que se salen del estereotipo ya no corporal, sino sexual. Las chicas se lo acabarán agradeciendo y, eventualemente, viviremos todos en un mundo mejor.

Ahora bien, si ya es algo personal más allá de que sean ustedes unos cabezas de huevo, siempre lo puedes hablar con tu pareja sexual. Si tu motivo es lo suficientemente bueno, es probable que lo entienda y acepte. De otra forma, tiene todo el derecho de darte un bofetón y marcharse con la misma. No obstante, hablando se entiende la gente y siempre se puede llegar a un mutuo acuerdo. Quizás a ella tampoco le gusta chuparla por cualquier motivo (créanme que las hay) y está e todo su derecho de no querer hacerlo. Quizás tengas miedo de no saber cómo complacerla, y en ese caso ella puede tener más paciencia contigo e, incluso, darte pautas para que le satisfagas. Posibilidades hay millones. Pero ese tipo de cosas, vuelvo y repito, hay que hablarlas con antelación. No vayas ya con la idea hecha, que en ese entonces, si yo fuera juez y tuviera que juzgar a tu amante por cortarte el pene y metértelo a la fuerza por la garganta, la absolvería de los cargos. Porque te lo merecerías. Canchanchán. Botarate.

En resumen, creo que el título de la entrada sintetiza perfectamente todo lo ya dicho. Salgan del paleolítico, las féminas tienen que gozar también. Bátanle los jugos vaginales a punto de nieve con la lengua, que verás que compensa y mucho. Quién sabe, quizás hasta les guste a ustedes hacerlo también. Y no me digan que no, que bien que se piensan que a todas les gusta comer rabo. Dejen de comer mierda y empiecen a comer coños.