Música, mi colega

Chacho, ¿qué hora es?

jueves, 22 de diciembre de 2016

El fin de una era

Buenas, chiquillos. Esta entrada es, probablemente, la más importante que haya tenido el sitio en los últimos dos años. ¿Por qué? Porque será la última, tan simple como eso. No quiero andarme con muchos rodeos, así que lo contaré todo en el siguiente párrafo de la forma más concisa posible.

Este blog nació un 29 de junio de 2012 inspirado por el ejemplo de mi gran amigo Alex Sarman por dos simples motivos, relacionados entre sí, a saber: los tablones de Tuenti eran bastante engorrosos para escribir textos grandes y necesitaba cierto grado de privacidad frente a ojos maliciosos para mis textos. Éste movimiento, junto con mi aparición en los vídeos de mi también amigo Kuruma y la posterior apertura de ese monstruo deforme que es mi canal de YouTube, consagraron el nombre de Marco Antonio Di Forelli tanto para mis amigos como para otros más ajenos a mis círculos personales. Hablamos de que por entonces yo tenía, ojo al dato, 16 años para 17. Ahora mismo tengo 21 años y créanme cuando les digo que mucho ha llovido y mucha agua ha corrido por debajo del puente. No soy el mismo chico que se creía poseedor de la verdad absoluta ni mucho menos el macarra que había salido de su peor experiencia de vida. Empecé siendo prácticamente barbilampiño y ahora la barba me toca la clavícula mientras estoy escribiendo esto. He ganado amigos, he perdido familiares, he vivido experiencias tanto buenas como malas. En general, y para no enrrollarme, el Marcos de 2012 y el Forelli de 2016 son personas si bien no diametralmente opuestas en otras cosas, lo son en cuanto a madurez.

Este sitio ha sido testigo de ello y es por eso que lo guardaré siempre en mis recuerdos, además de que dejaré la página activa para aquellos que, como yo, quieran bucear en el pasado. Pero no se volverá a actualizar. ¿Quiere decir eso que dejaré de escribir por Internet? Ni mucho menos, señores. Forelli lo único que va a hacer es irse a su cuarto... Literalmente. Mi nueva web se llama El cuarto de Forelli (tengo que explotar el nombre, coño, que para algo lo tengo) y si bien encontrarán ciertas semejanzas con algunas de las secciones que ya hacía aquí, verán que el enfoque es completamente diferente. Más centrado, más reflexivo, no tan alocado, pero sin perder el humor e intentando mantener siempre el buen rollo y el respeto, aparte de que publicaré cuando me apetezca y no me agobiaré con plazos como hacía con éste (mi vida actual no me permite poner plazos a ésta actividad, desgraciadamente). Además, me he mudado a WordPress, servicio que parece algo más completo y no tan puñetero como Blogger. Aún le estoy cogiendo el tranquillo, pero ya aprenderé a moverme como pez en el agua con la suficiente práctica. En fin, en cuanto se publique esta entrada estará la primera entrada de bienvenida publicada en mi nuevo sitio, así que les invito a seguir en link y disfrutar conmigo de este nuevo proyecto.

Por último, quisiera dar las gracias a todas esas personas que pasaron por mi vida a lo largo de estos años para bien o para mal. Por un lado, a todos mis amigos, viejos y nuevos, a los que tendría que hacerles una página para ellos solos, no tanto por la cantidad (que también pasa y resulta que hay unos cuantos), sino por todas las vivencias que hemos compartido y el cariño que les tengo; por otro, a esas personas mayoritariamente del género opuesto que han sido, de una forma u otra, las patadas en la boca que la vida me ha dirigido y que, en consecuencia, me he tenido que comer con papas (aquí no me voy a andar con rodeos): Joshy Pig, Diana, Eva, Patricia e Isabel. Curiosamente, con la única que tengo cierta cordialidad y buen rollo es, precisamente, con la que más relacion tuve en su momento. El resto me valen verga. ¿Quieren denunciarme? No deberían, les debería valer más verga que a mí, dado el orgullo que se gastan, pero ya ven el miedo que les tengo. De cualquier forma, gracias bien por estar conmigo dándome amor y apoyo o bien por llevar mi psique hasta el extremo y, en consecuencia, hacerme más fuerte. De una forma u otra han contribuido a mi crecimiento personal (lo único que lo ha limitado nunca ha sido la ULPGC), por lo que cuentan con mi más sincero aprecio en ese sentido.


Y no me queda más que contarles, amigos. Gracias por acompañarme a lo largo de estos cuatro años y espero verles pronto en mi cuarto.

"¿Qué cuarto, mi hijo?"


Cuál va a ser: El cuarto de Forelli.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Unos se identifican con Spider-Man, yo con DareDevil

Póster promocional de la primera temporada
de DareDevil en Netflix
Si hay algo que me ha quedado absolutamente claro a lo largo de mi estancia aquí, en Aberystwyth, es que las historias son sobre gente. Sí, vale, muchas veces pueden estar protagonizadas por animales, por seres normalmente inanimados o extraterrestres, pero al fin y al cabo actúan como personas en su gran mayoría. Sabiendo ésto puedo entender ahora, más que nunca, por qué hay ciertos personajes con los que podemos sentirnos identificados. Los motivos que nos llevan a crear ese lazo "sentimental" con dichos entes de ficción se pueden dar por motivos que van desde lo más banal, como que se parezca físicamente a nosotros, vista con nuestro color favorito o nos parezca atractivo, hasta otros, en mi opinión, más trascendentales para nuestra persona, como que tenga problemas parecidos a nosotros, tenga nuestra misma edad o, directamente, sea de cierta forma un reflejo de nuestro yo más profundo. Dentro del mundo del cómic de superhéroes podemos encontrar que una gran cantidad de muchachos (y no tan muchachos) se identifican con Spider-Man por ese halo de adolescencia y nerdismo que el presonaje tiene en su más recóndita esencia. Otros lo hacen con el sobrevalorado y muchas veces malinterpretado Batman, por el hecho de ser una persona sin poderes que, supuestamente, "supera" una tragedia (nótense las comillas) y lucha para que los demás no sufran de algo similar. Seguramente, si fueras preguntando a los lectores uno por uno cuál es el personaje con el que más se identifica y por qué, las respuestas variarían a pesar de que habría una mayoría grande que tendría en común a los dos héroes anteriormente mencionados. Si me preguntas a mí, te diría que me identifico con Matt Murdock, más conocido como DareDevil.

sábado, 19 de noviembre de 2016

La Crítica del Mes (Noviembre 2016): No coman mierda, coman coños

El feminismo está más presente en la sociedad que nunca antes en la historia. Gracias a Internet, todas las ideologías y opiniones pueden ser expresadas a lo largo y ancho de la red, estemos o no de acuerdo con ellas. En eso consiste la libertad de expresión, al fin y al cabo. El tema de conversación que este hecho presenta y sus derivados son, como poco, interesantes y controvertidos. Sin embargo, hoy vengo por algo que, si bien está relacionado, lo está de forma meramente tangencial. Hace relativamente poco, durante el verano pasado, me encontraba hablando con una amiga vía WhatsApp cuando, por H o por B, hablamos de algún que otro escarceo sexual que ha tenido. Si bien sería de mal gusto y, cuanto menos, una traición a la confianza de dicha persona desvelar detalles, hubo algo que me dejó bastante frío en las cosas que escuchaba. Y es que parece ser que aún hoy, en pleno siglo XXI, hay gente que aún quedó anclada a principios del XX o, peor aún, en el XIX. Me refiero al hecho de que hay tíos que no hacen cunnilingus a sus parejas o amantes. Creía que no se daba el caso, pero parece ser que sí y no son, precisamente, casos aislados.

No estoy seguro de por qué se da esta increíble y abyecta situación. Se puede apelar al machismo que, por desgracia, hay aún latente en nuestra sociedad. Se puede apelar a la imagen que se da de los roles del hombre y de la mujer en la pornografía mainstream. Se puede apelar, incluso, a cuestiones de educación y de gustos personales. El caso es que este tipo de personas espera y da por hecho de que una mujer les debe realizar sexo oral pero ellos no lo dan a cambio. No sé ustedes, pero eso eso egoísmo puro y duro para el que aquí les escribe. ¿Por qué te tiene que chupar la polla ella y tú a ella no le haces el ventilador con la lengua? ¿Porque a tí no te da la gana? Chico, lo que debería hacerte ella es darte un cabezazo en los cojones por imbécil. ¿No has oido nunca aquello de "cada uno da lo que recibe"? Pues si ella, en pleno uso de sus facultades mentales, decide darte una alegría, qué menos que ser considerado con ella y hacerle lo propio tú. Y ni siquiera sin que ella tenga que mamarte el trozo primero, que salga de tí. El objetivo del sexo no es simplemente correrte y ya. Si tu concepto de lo que busca el noble acto del fornicio es el otrora mencionado, creo que tienes serios problemas para distinguir lo que es una paja y lo que es un coito. Si, por supuesto, tienes que disfrutar, pero ella también. Y no hay mejor forma de conseguirlo que acariciarle el monte de venus, el clítoris y los labios vaginales con la lengua.

Es cierto que en el porno muchas veces el cunnilingus es o bien corto o bien inexistente. No voy a intentar excusarlo pues, a pesar de que hay cada vez más vídeos en los que las actrices reciben buenas comidas de coño, es algo que no ha sido la tónica habitual en dicho mundo. Y si decimos esto del porno americano, no investiguemos ya en el japones o en el español, que son de lo más machista que me he echado en cara. Aunque muchos de éstos lo nieguen en público por el qué dirán, los chicos suelen consumir pornografía de manera más o menos individual. Lo que pasa es que son tan huevones que se quedan en la página de inicio de XVideos y no avanzan, no buscan lo suyo. Señores, por favor, dejen de ver al imbécil machista cara de mono que se hace llamar Nacho Vidal y busquen actores y vídeos de mayor calidad. Salgan de la sobrevalorada de Sasha Grey y de Mia Khalifa, busquen a James Deen, a Gianna Michaels, a Lisa Ann y otras estrellas del mundillo que se salen del estereotipo ya no corporal, sino sexual. Las chicas se lo acabarán agradeciendo y, eventualemente, viviremos todos en un mundo mejor.

Ahora bien, si ya es algo personal más allá de que sean ustedes unos cabezas de huevo, siempre lo puedes hablar con tu pareja sexual. Si tu motivo es lo suficientemente bueno, es probable que lo entienda y acepte. De otra forma, tiene todo el derecho de darte un bofetón y marcharse con la misma. No obstante, hablando se entiende la gente y siempre se puede llegar a un mutuo acuerdo. Quizás a ella tampoco le gusta chuparla por cualquier motivo (créanme que las hay) y está e todo su derecho de no querer hacerlo. Quizás tengas miedo de no saber cómo complacerla, y en ese caso ella puede tener más paciencia contigo e, incluso, darte pautas para que le satisfagas. Posibilidades hay millones. Pero ese tipo de cosas, vuelvo y repito, hay que hablarlas con antelación. No vayas ya con la idea hecha, que en ese entonces, si yo fuera juez y tuviera que juzgar a tu amante por cortarte el pene y metértelo a la fuerza por la garganta, la absolvería de los cargos. Porque te lo merecerías. Canchanchán. Botarate.

En resumen, creo que el título de la entrada sintetiza perfectamente todo lo ya dicho. Salgan del paleolítico, las féminas tienen que gozar también. Bátanle los jugos vaginales a punto de nieve con la lengua, que verás que compensa y mucho. Quién sabe, quizás hasta les guste a ustedes hacerlo también. Y no me digan que no, que bien que se piensan que a todas les gusta comer rabo. Dejen de comer mierda y empiecen a comer coños.

sábado, 29 de octubre de 2016

La Crítica del Mes (Octubre 2016): SOY UN COCHE Y TOCO LA PITA

Señoras y señores que aquí me acompañan, me hago a la idea de que muchos o están luchando por sacarse o se han sacado ya el carné de conducir en algún punto de sus vidas. Y a ustedes me dirijo para realizar la siguiente pregunta: ¿verdad que está prohibido tocar la pita en poblado bajo ningún concepto a excepción de evitar un accidente, avisar de que se está en una situación de emergencia (y con emergencia nos referimos a llevar a una persona al hospital o algo por el estilo) o para realizar un adelantamiento, fuera de poblado, como extra a los intermitentes? Y contestadas estas preguntas, ¿alguien me puede decir POR QUÉ LA GENTE TIENE QUE TOCAR LA PUTA PITA DE MIERDA PARA TODO? En serio, me cabrea demasiado que la gente use ese infernal ruido para todo. Se ceban con los demás. Y si el otro es novel, más. No puedes ni rascarte un huevo sin que un (o una, que las mujeres también entran en este jueguecito) imbécil se ponga a tocar la pita, porque es un baby boomer al que le vino el carné en la caja de cereales. Y luego esos mismos son los primeros en quejarse de que el vecino hace ruido con el taladro o llama a la policía si intentas rescatar a un gatito de ser aplastado por una ingente cantidad de rocas. Hasta los huevos me tiene esta gente ya con su doble moral y su visión enardecida de sí mismos.

Por mi condición, tengo cierto grado de hipersensibilidad sensorial, sobre todo auditiva. Por tanto, me desagradan sombremanera los ruidos repentinos y estridentes, como son aquellos producidos por una bocina de automóvil. Y si a eso le sumamos que a raíz de dicha hipersensibilidad me asusto con facilidad ante la aparición repentina de los mismos, ahí tienen la explicación a mi odio. No hacia el cacharro en sí, pues tiene su utilidad como todo en esta vida –excepto la ULPGC, que eso no sirve para nada–, sino a su mal uso. Y al igual que yo hay muchas personas que, por los motivos que sean, no soportan ese ruido tan grande y estridente. Entonces, ¿por qué coño las usan? ¿Tanta es la carencia de empatía que tiene el mundo? Creía que eso sólo era inherente a las chicas de pelo negro y de menos de metro sesenta de mi clase. Muchas veces me pregunto si es el mundo el que padece un trastorno mental y no yo. No me parece nada lógico que haya tanta gente o bien ignorante o bien tocapelotas en la carretera. Tampoco entiendo, a su vez, cómo se le entrega el carné a semejantes elementos. Yo desde luego no se los daría o se los quitaba, pues son los responsables de todo el estrés que genera la conducción y, por ende, de tanto accidente y tanta mierda dentro de poblado.

Y no hablemos ya de los que tocan la pita a la gente en bici. AY DIOS MÍO. Tanto por ley como por sentido común está terminantemente prohibido tocar la pita a los ciclistas por detrás. Del susto que puede ocasionar dicho acto, el ciclista puede caer al suelo estrepitosamente o, aún peor, desviarse del camino y terminar o bien atropellado o bien ocasionando involuntariamente un accidente, con todo lo que ello conlleva. Y si la persona es como yo, que se asusta fácilmente con las pitas, mal vamos. ¿Qué coño le pasa a la gente? ¿No saben leer el maldito manual que les dan en la autoesuela más que sea por encima? Señores, que está permitido ir en bici por la carretera, bien pegadito a la derecha para que aquellos como ustedes que tengan prisa pongan el indicador (ese es otro tema que tendré que tratar eventualmente) y adelanten dejando metro y medio de distancia. Porque incluso se puede sobrepasar la línea contínua para ese fin, ¿saben?  Por tanto, no entiendo tanto problema. Y ya los que lo hacen en carreteras que están especialmente señaladas como vías ciclistas, como la que hay por Guanarteme, no quiero ni hablar ya. Un día alguien se va a caer de la bici y el tocapitas a tener que pagar varios miles de euros por irresponsable.

Si por algún motivo estos párrafos aquí presentes no dejan claro el fuerte odio que le profeso a los que tocan las pitas, trataré de dejarlo claro en una frase: A cada uno de los que tocan la pita de esta forma deberían aplicarle, por cada vez que tocan la pita, un pisotón en la cabeza con zapatos de buzo. Así, al menos, alimentamos a los perros con ellos, los animalitos tienen algo que llevarse al estómago y nos dejan tranquilos a nosotros, los conductores que no tocamos los huevos a nadie (o lo hacemos por accidente, que a muchos parece olvidársele que errar es humano). Y aunque suene a tópico, probablemente si los perros hacen caca donde anteriormente se encontraba la cabeza, habrán obtenido 50 puntos de coeficiente intelectual, 100 más de los que tenían con su cabeza natural.

Asi que si estás leyendo esto, te digo: No seas baby boomer. No toques la pita.

viernes, 21 de octubre de 2016

Marcos Manuel "El Gordo": Tributo y homenaje

Esta entrada está realizada durante mayo de 2016, de ahí que las fechas estén atrasadas.

Si hay algo que puedo sacar en claro de todo el caos que viene a ser mi vida en lo emocional, personal y académico de lo que llevamos de 2016, es que todas las malas noticias vienen juntas. En un rápido vistazo a mi pasado más reciente, he experimentado esta misma sensación otras dos veces en mi vida: la primera fue durante la era Joshy Pig (que en algún momento continuaré relatando en este mismo blog) y la segunda, el fallecimiento de mi abuela hace tres años. Salvando las distancias de edad y contexto, el sentimiento era el mismo. Me abrumaba el hecho de que todo lo "malo" tuviera que suceder tan seguido, como si se tratase de un perverso efecto dominó. Como bien especifiqué ya en una entrada anterior (a la que pueden acceder aquí), no estoy en los mejores momentos de mi vida y es por eso que la noticia que he recibido y atestiguado hace pocos días (el 23 de mayo, para ser exactos) me ha tocado un poco y me ha hecho reflexionar. Ese mismo día fallecía mi abuelo Marcos Manuel (de él obtuve mi nombre "real") a los 87 años en una cama del Hospital Universitario Doctor Negrín. Por respeto tanto a mi propia persona como a todos los familiares afectados por la pérdida, no daré dato alguno referente a las condiciones de su muerte ni de su persona más allá de su nombre y alguna cosa muy general. Lo que tienen que saber, por ahora, es que los Suárez (mi apellido "real") estamos de luto por la dura pero inevitable pérdida de quien fuera y es, junto con Ninita, un ejemplo de esfuerzo, bondad, sabiduría y buen hacer.

Los recuerdos que tengo con mi abuelo son un tesoro. No pude verle demasiadas veces en los últimos 5 años, pero nunca le olvidé. Las mejores tardes que pasé durante los últimos tres o cuatro veranos fue sentado en el sempiterno sofá en el salón de aquella casa que construyó él mismo con mucho esfuerzo años antes de que yo hubiese nacido. Ninita sentada a mi diestra, Manolito a mi siniestra y yo en el centro, hablando y comiendo frente al televisor que generalmente emitía o bien el canal 25 o bien el Pasapalabra. Una escena que se repetía desde mi más tierna infancia y que refleja para mí la relación que con ellos tenía. Mi abuelo siempre me trató estupendamente, no tengo ni un mal recuerdo suyo. Siempre le gustaba hacer bromas con nosotros, sus nietos, y trataba con el mismo cariño a todos ellos, del primero al último. Como bien dice Manolo Vieira, no importaba cuántos fuésemos, pues si venía uno nuevo él lo recibía con la misma ilusión y cariño que al resto. No sé por qué, pero yo siempre me sentí muy unido tanto a él como a mi abuela. Era duro cuando tenía que serlo, y cariñoso y alegre el resto de las veces. Quizás no fui consciente de todo esto durante mi infancia, pero lo aprendí nada mas mirar a los ojos de mi abuelo un no tan lejano día de verano de hace cuatro o cinco años, en mi primera visita a la casa de mis abuelos después de haber cortado relaciones con mi padre. Su sonrisa, todas esas anécdotas de su estancia en el ejército que me contó aquél día (le llamaban "el Gordo", de ahí el nombre de esta entrada), su pulso tembloroso que denotaba la inmensa alegría que sentía porque estuviese allí toda una tarde con ellos... Ese día aprendí tantas cosas, y escribí una de las entradas que más recuerdo con cariño. Aunque era consciente de que la vida avanza y que las cosas se acaban tarde o temprano, no creía que les llegase la hora tan pronto. Pero la vida es así de cruel, y no tardó mucho en llevarse a mi abuela a finales de Abril de 2014.

Como ya dije anteriormente, no quiero dar detalles sobre su vida y su muerte, por lo que me limitaré a decir que tras irse Ninita a un lugar mejor empezó a ir para atrás. Jamás volvió a ser el mismo. Recuerdo verle una vez nada más antes de su muerte y no era siquiera una cáscara de lo que fue. Tiempo después, mientras hablaba con mi tía Mary, se me informó de lo que pasaba. Mi abuelo tenía Alzheimer. Para aquellos que no tengan, como yo, mucha idea de lo que es, es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a algunas personas mayores y provoca que el afectado pierda progresivamente la memoria y la capacidad de movimiento. Muy, muy duro para aquellos que ven el deterioro de la persona día a día. Sin embargo, hubo un acto de mi abuelo aún en ese estado, con su avanzada edad y su pulso increíblemente tembloroso que despertó un respeto que dudo que vuelva a tener por nada en el mundo: se rapó al cero sin ayuda ninguna. Viendo esa foto suya sin pelo y con una mirada taciturna y desprovista de la alegría que siempre le caracterizó, me prometí a mi mismo que, en tributo a su persona y si le pasaba alguna desgracia, me afeitaría al cero y me mantendría así durante mínimo seis meses. Yo, quien me sentía muy orgulloso de tener pelo largo, me hice esa promesa que esperaba no tener que cumplir hasta mucho, mucho tiempo después. Pero quiso Dios  (o lo que sea que haya allá arriba, si lo hay) que a los pocos meses mi abuelo abandonara esta vida y, nada más contarme mi madre la funesta noticia, procedí a afeitarme la cabeza completamente. Para las cotillas de mierda que quieran saber el porqué del cambio de look, ahí lo tienen. Si no lo he dicho por Facebook ni ninguna otra red social, es básicamente porque yo no hice esto para buscar atención ni likes. Esto es una cuestión de honor, de mantener la palabra de uno en lo bueno y en lo malo, de admiración y de respeto. Todos ellos conceptos que, de seguir por el camino que van, jamás serán capaces de entender.

Esta entrada es un homenaje a ese hombre al que siempre vi enorme, mucho más grande que yo, tanto en lo físico como en lo personal. Un ejemplo de entereza, nobleza y personalidad que trascendía las barreras entre generaciones y que ahora se ha perdido. No apelo con ésto a que todo lo pasado fuera mejor, sino que su forma de ser y de actuar es, para mí, atemporal. Tanto el gesto del pelo como ésta entrada que aquí leen no es, ni de lejos, suficiente para honrar a la memoria de una persona tan distinguida como lo fué el. Él, quien se vio obligado a abandonar el colegio a temprana edad para trabajar y ayudar a mantener a su familia (hablamos de que nació en el 31, se comió la Guerra Civil con papas), me ha demostrado que los estudios no te hacen necesariamente una mejor persona. Que la bondad se lleva en el carácter, se hereda en los valores morales que cada uno recibe en casa y aún así no siempre cuaja. Que es muy importante hacer el bien sin mirar a quién, por muy difícil que sea para una persona con un carácter tan fuerte como el mío y que, en definitiva, no hay nada mejor que vivir y dejar vivir.

Abuelo, tu ciclo ha terminado y no tiene pinta de que tus hijos vayan a continuarlo en un futuro próximo. Por tanto, me toca a mí comenzar uno nuevo siguiendo ese ejemplo que parece que algunos hayan perdido. Si el cielo existe y es, de hecho, el sitio donde van las mejores personas, espero que estén cómodos en un sillón de tres plazas. Tú sentado en el reposabrazos derecho, abuela a tu lado en el reposabrazos izquierdo. Dentro de muchos años, cuando haya logrado más que sea ser la mitad de los que fueron ustedes como personas en su día, ocuparé el lugar del centro. Como siempre hemos hecho. Como siempre haremos.

domingo, 16 de octubre de 2016

Informe de situación

Como habrán visto, no hubo Crítica de Mes de Septiembre. ¿Cuál es el motivo? Me despisté. Como ya algunos de los lectores sabrán, me encuentro ahora mismo en la pequeña localidad de Aberystwyth, Gales, de Erasmus. Se podrán imaginar que un viaje de esa envergadura me ha tenido bastante ocupado durante el mismo y que, por desgracia, la vida en general no me da el tiempo suficiente como para escribir aquí de la forma en la que escribía cuando inició allá por el 2012. Sin embargo, no se alarmen, pues el blog no va a cerrar ni mucho menos. Simplemente seguiré como hasta ahora, publicando cuando buenamente pueda. Sé que es nefasto para el crecimiento de éste, nuestro rincón, pero poco más puedo hacer ahora mismo.

No obstante, eso no quiere decir que no haya proyectos en el frente de The Voice Of Truth IS HERE!. Para ser concretos, tenemos tres. El primero es que el tema de la Crítica de Septiembre pasará a ser el de Octubre, dejando ese hueco como algo simbólico del inicio de mi nueva vida en Aber. El segundo es algo que tenía pensado desde hace meses y que en algún momento pondré aquí, relacionado con uno de los sucesos más tristes que hayan tenido lugar en mi vida jamás. El tercero, en cambio, será una especie de "diario" en la que contaré mis experiencias aquí. No tendrá periodicidad alguna (así me puedo centrar mejor en los diferentes deberes que me marquen aquí), pero sí me gustaría que hubiera al menos uno por mes.

Ya con todo dicho, sólo me queda desearles un buen día y que las próximas entradas sean de su agrado.

jueves, 1 de septiembre de 2016

El Príncipe de las Mil Historias

Si algo puedo criticar de Internet es que el público general le da mucha mejor fama y bombo a los YouTubers que a los bloggers. Y no quiero decir que aquellos que crean contenido audiovisual en dicha plataforma no merezcan aprecio (al menos los que hacen un buen contenido), pero pienso que lo anterior mencionado nos perjudica a nosotros, los que abogamos por expresar y crear de manera escrita ya sea en Blogger o en cualquier otra plataforma que permita tener a cualquier usuario de internet su propio espacio en la red. Por eso siempre me alegra descubrir que entre mis allegados o conocidos hay gente que se anima a crearlo y no sólo eso, sino que se mantienen constantes en la tarea de producir de tanto en tanto (esto quiere decir que no abandona el blog a las cuatro entradas, como ha pasado ya con algunos de los sitios que he promocionado aquí).

Logo del blog, reconocible a pesar de su extrema sencillez
Hoy me trae aquí uno de esas páginas, recientemente descubierta a través de Facebook. Su nombre es El Príncipe De Las Mil Historias y la lleva Christian Méndez, compañero de clase de quien aquí les escribe y ganador por paliza durante tres años seguidos del título de Delegado de clase. No he tenido demasiado trato con él en lo personal, pero ambos compartimos algunas cosas como el odio a la clase en general (exceptuando casos puntuales) y el gusto por leer. De hecho, su blog trata de eso mismo, de reseñas de libros. Pero no hace unas reseñas kilométricas llenas de detalles que sólo un entendido en literatura podría entender, sino que habla de cada libro de una forma natural, como si estuviera hablando contigo de tú a tú. De hecho, puedo corroborar que su forma de expresarse en el blog es prácticamente la misma que tiene cuando está en persona. Aparte de eso, siempre precede cada entrada con una detallada ficha sobre el libro en cuestión donde te da todos los datos como su nombre original, su autor, la editorial, su ISBN (código único que diferencia a un libro de cualquier otro), entre otros detalles. Tras eso, nos da una breve sinopsis del libro y acto seguido nos cuenta de forma sincera los puntos fuertes y débiles de la obra para acabar dándole una nota sobre cinco. Como sé que estará leyendo esto porque prometí hacerle algo de publicidad (pero no por obligación, sino porque las pocas entradas que he leído me han gustado y de verdad me gustaría que siguiera así), he de decirle que su blog es, junto con otras vicisitudes de mi vida, algo que me ha inspirado para llevar a cabo un nuevo proyecto aquí en internet. ¿De qué tratará? De momento es secreto, pero más pronto que tarde tendrán noticias al respecto.

En resumen, un sitio genial si te gusta leer y necesitas la opinión de una persona de a pie como tú o como yo para elegir cuál será tu próxima lectura. Y si no tienes intención de leer esos libros, siempre te puedes entretener con la forma de expresarte del muchacho éste.

La dirección de su blog es https://elprncipedelasmilhistorias.wordpress.com/ (se le quedó la i atrás, la pobre) y lo pueden seguir en sus redes sociales, como Facebook o Twitter, para estar al día con su contenido.

Pues bueno, ¿a qué esperan? ¡Córran y vayan a verlo por ustedes mismos!

miércoles, 31 de agosto de 2016

La Crítica del Mes (Agosto 2016): La sociedad y otras formas de tocarme los cojones

Los más veteranos de éste sitio saben que en las entradas más antiguas siempre tenía una puya preparada en cualquiera de las entradas. Sin embargo, entré por A o por B en una etapa de contención en la que el contenido del blog se suavizó bastante, pero eso ha llegado a su fin. Me he aguantado demasiado las cosas y creo que mi estilo siempre ha sido directo, ácido y apabullante. Ya no tolero la más mínima tontería. Y si hay algo con lo que historicamente y de forma figurada me he pegado de puñetazos es con la sociedad. Sus convenciones totalmente inútiles, sus hipocresías y contradicciones, su manía de meterse en los asuntos que no son suyos y decir que toda la mierda ya mencionada contribuye a una mejor convivencia me hace hervir la sangre. En serio, ojalá el que sea que haya creado ese estilo de vida sea atropellado por un tren de la RENFE y quede tan hecho mierda que tengan que alimentarlo vía intravenosa, que se equivoquen y en vez de ponerle suero en la bolsita, le pongan el meado de un drogadicto hasta que grite pidiendo la eutanasia. Hoy voy a exponer algunos de los motivos para este visceral aborrecimiento (no todos, pues quiero que la entrada no se haga pesada) y ejemplos de primera mano para tratar de que entiendan ustedes, lectores, mi punto de vista.

El primero y principal es que a mí se me da como el culo entenderla. Como Asperger que soy, mi forma de percibir tanto las relaciones sociales como el mundo en sí son muy diferentes a las de la mayoría de los neurotípicos. Eso me ocasiona de forma habitual choques con otras personas. Por poner un ejemplo, hace un par de meses un amigo me invitó a ir a la casa que éste compartía con su pareja. Pues bien, yo tenía cierta confianza con ese amigo y estábamos hablando de un tema. Se fue al baño y me dijo algo que no escuché, por lo que fui al baño, abrí la puerta y hablé con él desde el marco. Tiempo después, quedé de nuevo con este amigo y me dijo que su pareja se había escandalizado fuertemente por ello. Aquí se muestra tanto que la gente que no me conoce de nada ve en mí normalmente una persona excesivamente confianzuda (lo cual no es cierto, pues este tipo de actos y otros peores sólo los hago con amigos y sin ánimo de ofender o molestar) como que son todos unos putos cagados de mierda que no son capaces de decir las cosas a la cara. Y la verdad es que ésta última la hice yo también en los últimos dos años, por influencia de la sociedad. Pero tras sopesar bastante mi vida antes y después de ese cambio, y no puedo hacer más que llegar a la conclusión de que es mejor que se ofendan los demás con su protocolo de mierda a que uno se guarde las cosas. Mis ataques de ira han ido disminuyendo desde que tomé esa dirección y, en un todo, mi vida ha ido a mejor. Sé que a mucha gente puede no gustarles este cambio, pero es lo mejor para mí y el resto del mundo me puede remover la ensalada si no lo aprueban. No pienso entrar a un juego al que ni sé como jugar ni me gusta en lo absoluto.

Lo siguiente es que la gente piensa que las apariencias lo son todo y si no eres como ellos, eres una oveja negra a la que hay que retornar al redil sea como sea. En este caso pondré el ejemplo de mi familia materna. Ésta es, en su gran mayoría, de campo y anticuada. Me atrevería a decir, incluso, que algunos miembros son franquistas. Sea o no así, los cánones de belleza a los que acostumbran todos ellos son a aquellos que imperaban durante la época del Caudillo: pelo corto, afeitado y ropa de marca . ¿Adivinan quién no entraba ni entra en los mismos en esa familia? Exacto, el que aquí les escribe. No había momento en el que no fuera a una fiesta organizada por algún miembro de ellos o que alguna fuera a visitar a mi abuela para ser bombardeado con desaprobación y faltas de respeto varias como solo la gente rancia y "cuñada" sabe hacer: "Hay café... ¡Cafeitarse!", "Qué feo estás con esas greñas", "Así no te van a querer las chicas"... Y así día tras día. Llegó a un punto en el que estuve a punto de partirle la boca a una prima de mi madre. Y todo por no meterse en sus putos asuntos. Yo no les digo cómo tienen que peinarse, vestirse y vivir, así que bien se pueden meter el dedo en el culo y hacer palanca mientras me dejen tranquilo. Y esto que me pasa a mí le pasa a muchos en su día a día y con todo el mundo que les conoce: gente LGBT, estudiantes de artes, personas que estudian carreras que por hache o por be no son consideradas "útiles", personas cuyo estilo de peinar y de vestir diferentes al resto... Y me tiene bastante hartito. Cada uno es como es y nadie tiene que pasar por el aro de nadie, coño. Maldita sociedad metenarices.

Y por último, tenemos a esa parte muy grande de la misma que no solo no dice las cosas a la cara ni se mete donde no le interesa, sino que actúa a las espaldas y no hace más que joder la marrana.  En este caso podría poner el ejemplo de una persona completamente despreciable de gran dentadura que lo único que merece en esta vida es que la destripen sin anestesia mientras le pegan puñetazos y patadas a los órganos que se le quedan pegados al cuerpo hasta que muera de dolor, pero quiero contar algo y no dejarme llevar por la furia, así que pasaré a otro que, si bien es más externo a mi persona, me sigue pareciendo despreciable. Un familiar de un amigo mío es conocido a lo largo de su barrio (y parte de los terrenos colindantes) por su gran afición a cuidar de cierto tipo de mascotas. Sin embargo, la sociedad no puede dejarla en paz ni un sólo minuto. A pesar de que esa persona presenta ciertas características que dificultan una satisfactoria comunicación, lo lógico sería tratar de hablar con ella y otra persona capaz de hacerle entender lo que el primero le comunica para solucionar cualquier problema que pudiese haber. Pero claro, es la sociedad, no le pidas lógica. Voy a dejar fuera en esta ocasión a los hijos de esas personas, que se dedican a perseguir a esta mujer, tirarle cosas y gritarles insultos bastante fuertes (a esos como los coja un día, voy a coger las cosas que tiran, metérselas por el esófago hasta que sus dientes queden a la altura de mi codo y removerlos por dentro como una puta batidora). Centrémonos en los propios vecinos, esos que se dedican a quejarse de que esos animales ensucian, rompen y destrozan sin tener en cuenta que eso podría ser ocasionado por otras fuentes. Y sobre todo en una vecina nueva, una que debido a que no rije demasiado bien se ha dedicado a desenterrar toda esa mierda que ya estaba más o menos olvidada. Y así muchas personas día tras día. Es algo ya habitual en la sociedad hacer caso y creerse esa mierda del "homo homini lupus" e ir jodiendo por las espaldas a ocasionar el mal ajeno para que todo encaje en sus ideales.

Para acabar, podría escribir una parrafada resumiendo todo lo que me parece tanto la sociedad en sí como las prácticas aquí detalladas, pero dicen que una imagen vale más que mil palabras:


domingo, 14 de agosto de 2016

Mi primera experiencia como monologuista

Todos los que me conocen saben de mi gusto por contar chistes y gracias continuamente. Es algo inherente a mi ser que me viene por parte de mi padre y, a su vez, por parte de mi abuelo. También es sabido por ellos de mi gusto por el que es para mí el mejor humorista canario de todos los tiempos, don Manuel Vieira Montesdeoca, más conocido como Manolo Vieira. Tanto es así que llevo escuchando sus anécdotas desde mi más tierna infancia y lo sigo haciendo ahora, a mis ya 21 años recién cumplidos. Es por estas dos características de mi vida añadidas a mi gusto por la escritura creativa que desde parte de mi adolescencia quise hacer un monólogo. Esa meta, no obstante, siempre se vio comprometida por falta de tiempo o problemas personales, cuando no las dos juntas. Pero tuvo que llegar este año, 2016, el peor que he tenido en lo poco que llevo de vida adulta, para que se me abrieran las puertas y diese un paso adelante.

Nerea, la señora de Alex Sarman (sí, Sarman tiene novia, ha llovido mucho desde 2012) se enteró de que el Ayuntamiento de Guía celebraba el II Concurso de Monólogos de dicha localidad. De entre todos los presentes en dicho anuncio, fui yo el que vi ahí una oportunidad para volver a interpretar ante un público, esta vez por mi cuenta. Digo ésto porque en el pasado estuve en Teatro durante tres años (allí conocí a gente como Tachú, el Rasta o Andrei, entre otros muchos que no nombro por cuestiones de espacio) y hace ya un año escribí, dirigí e interpreté la obra Did they live happily ever after? en inglés y en la Universidad (está en proceso de traducción, espero acabarlo antes de irme a Gales), pero nunca había hecho nada yo solo. Al poco de conocer la noticia, escribí dos monólogos (Juventud, bolsas de basura y pantalones cortos y Pokémon GO es un plagio, pueden leerlos, descargarlos, modificarlos... Siempre y cuando reconozcan mi autoría) y los presenté a la organizadora. Pensando que no me admitirían por ser la primera vez que hago escritos de esta índole, me llevé una sorpresa cuando recibí la llamada que me confirmó que actuaría las noches del 4 y del 10 de Agosto del presente año. Al instante recibí el apoyo de aquellos que conocían la noticia, además de la voluntad de muchos de ellos de presenciar mis actuaciones, siendo los primeros mi madre y mi hermano Diego. Esto sin obviar al resto, quienes serán acreditados al final de esta entrada.

El primer monólogo que representé fue, precisamente, el primero que escribí de los dos. Para ello cogí varias ideas que he tenido siempre sobre las formas de peinar y vestir de los jóvenes (y con jóvenes me refiero a los adolescentes en su mayoría) y en decirlo como suelo yo decir las cosas normalmente: con gracia pero ruido, como cuando te pegan un golpe sordo en el tronco del oído. La actuación fue a las 22:00 del 4 de Agosto frente al Bar Cafetería La Piedra, y arropado con amigos, familiares y compañeros de clase, me dispuse a contar las locuras que tengo por la cabeza.


El segundo monólogo, en mi opinión, no me salió tan redondo como el anterior. No me lo pude preparar de forma tan concienzuda, la estructura era mucho más endeble, todo giraba en torno a dos chistes que se me habían ocurrido mientras navegaba por internet y arriesgaba demasiado por un humor que no es tan del gusto del público general como es el negro, aparte de trabarme mucho más que la semana anterior. Aunque entre mis amigos jóvenes y de gustos parecidos al mío arrasó, no lo hizo tanto entre los más mayores. A pesar de ello y de faltar a la cita algunas personas clave para mí, me gustó interpretarlo y ha dejado contento a mucha gente en Frango's a las 22:15.


Como era de esperar, no fui escogido como uno de los tres finalistas del concurso (eramos seis), por lo que no puedo optar por la recompensa económica de 300 euros que ofertaba el Ayuntamiento al ganador. No obstante, el dinero para mí era un objetivo más bien secundario y principalmente iba para pagar cosillas de mi estancia de Erasmus el año que viene y para un tatuaje que he querido hacerme desde hace un tiempo. Lo que quería era probarme, saber qué se sentía al estar uno sólo actuando y ejercitar mi escritura de una forma práctica. Es más, lo que de verdad lamento de no haber sido finalista es el no poder interpretar en el Hespérides, teatro al que le tengo bastante cariño por ser la casa donde representé mis últimas obras bajo la batuta de Mari Carmen Sánchez en mi estancia en Teatro. No obstante, esta noche iré a ver a los finalistas (Pedro Forteza, Efraín y Luisito Pérez) a dicho teatro junto con buenos amigos para pasarlo bien y, de paso, aprender de mis "rivales".

Tengo distintas hipótesis para explicarme el por qué no pasé de fase. La que más me convence es que, como dije antes, soy un "monologuista" novel sin experiencia ninguna y estoy bastante verde en muchos sentidos. No fui capaz de hacer un producto sólido en menos de 15 minutos, mi forma de interpretar no es tan llamativa como se cabría esperar, no hago un humor destinado al público general... Cosas que, en general, pienso que vienen más de la inexperiencia que de la ineptitud. Otra posible teoría es que mi estilo no es el preferido del público y del jurado por ser, precisamente, muy mío. Las malas lenguas dicen que puede ser precisamente porque un servidor no es natural de Santa María de Guía como si lo son el resto de participantes según esas mismas lenguas. De cualquier manera, no busco excusas para quedar bien sino puntos que reforzar para mis próximas obras. Me apunté para divertirme y divertir a los demás, cosa que sé de primera mano que conseguí, y me parece recompensa suficiente. Además, tengo más proyectos ahora mismo, en los que empezaré a trabajar a partir de éste mismo lunes con todas mis ganas.

Quiero agradecer a mi madre por ir a las actuaciones y tomarse la molestia de grabarme para poder subirlo a YouTube, a mi hermano por existir y darme el apoyo que solo un niño puede dar, a Nerea por avisarme del concurso, a Sarman, Andrei, Adrianca, Caslo, Painter, Víctor, Jose Luís, Iriome, Jacobo, Beatriz, Tachú y alguno que probablemente me esté olvidando por apoyarme desde el minuto uno y/o asistir a mis actuaciones, y en general a todos los que han hecho posible que esta experiencia haya sido maravillosa. Y por último quiero hacerle una pequeña dedicatoria a una persona que más pronto que tarde recibirá un homenaje en éste, mi blog:

Abuelo, me da pena no poder dedicarte una victoria, pues te mereces eso y más. Sólo espero que si existe un lugar donde las almas de los fallecidos obtienen un descanso eterno, estés al lado de abuela y ambos se sientan orgullosos de mí. No sé el resto de la familia, pero tu nieto no te olvida ni a ti ni a abuela.

jueves, 21 de julio de 2016

Parecidos QPC VOT Vol. III

Tras mucho tiempo de inactividad, he vuelto a fijarme en los parecidos de algunos personajillos famosos a lo largo y ancho de Internet. Además, vuelvo a rendirle homenaje a QuéPasaCaslo, blog hermano que lleva un tiempo inactivo pero que constituye una parte importante de la Comunidad Blogger por no haber declarado jamás el cierre de sus actividades, al igual que yo. Dicho esto, es hora de empezar con los parecidos:

 Matt Drake, cantante de la banda de Thrash Metal Evile

Zlatan Ibrahimović, actual jugador del Manchester United


Jose Luis,  gran amigo personal mío

Prince, cantante de los años 80 recientemente fallecido


Jeanne-Marie Beaubier, miembro de Alpha Flight conocida como Aurora

Pa... rece una asPirina (el que entendió, entendió)


Canario Negro en esta reciente portada de su serie

Rosmy Santana, proveedora oficial de GIFs de culos en Facebook


Daniel Déniz, amigo/conocido (el de la derecha)

Ezra Miller, actor que interpreta a Flash en las películas de DC


Esta inocente abejita que se encuentra en una juguetería europea

Mesut Özil, futbolista alemán de ascendencia turca


Este rocín de gigante dentadura

Otro rocín (solo que ahora es una burra) de gigante dentadura


Mei, personaje del videojuego multijugador online OverWatch


Velma Dinkley, el personaje femenino más atractivo que ha dado jamás cualquier tipo de ficción


Esta bella señorita que encontré por Badoo

Cassidy Banks, actriz porno de primer nivel (mírenle a la cara, guarros)


Ésta cosa que se está llevando la atención y el amor del público por la puta cara

Ésta otra cosa que se está llevando la atención y el amor del público por la puta cara

miércoles, 20 de julio de 2016

Mis opiniones impopulares

Siendo como somos los humanos seres totalmente subjetivos, es normal que tengamos opiniones al respecto de algo. Y como tal, también es común que opiniones totalmente diferentes choquen, pues cada persona es un mundo y llega a dicha opinión por medios únicos y exclusivos para cada persona. Sin embargo, en algunos casos pasa que gran parte de la población está de acuerdo en algo y unas muy pocas personas que no lo están se ven obligados a callarse so pena de ser excluidos, por usar una palabra, por dicha diferencia de opinión. Y creo que eso es un error, porque la gente madura respeta las opiniones de uno e incluso se enriquece de dicha diferencia. Es por eso que hoy redacto una entrada en la que, sin miedo alguno, recopilaré varias de lo que yo considero mis opiniones más impopulares:

  • Nunca me gustó Pokémon. Es decir, de pequeño creo que veía la serie de dibujos y eso, pero nunca me gustó el videojuego. En primaria me convencieron para jugar al Rubí y más tarde al Platino, pero nunca fue un juego con el que comulgara. Lleva con las mismas mecánicas desde los 90 y casi todos los intentos de salirse de ahí les han explotado en la cara (¿Alguien se acuerda de Pokemon Dash o Mundo Misterioso? Creo que no) Además, no deja de ser un juego en el que pones a pelear por ti a animales con poderes. Lo siento, pero creo que el que tiene que repartir la acción soy yo.
  • Enlazando con el punto anterior, me DESAGRADA por completo casi cualquier juego de rol con características niponas. Dentro de esta categoría podemos encontrar sagas como Final Fantasy, Dragon Quest, Chrono Trigger y cualquiera que se les parezca. Muy pocas veces he encontrado el sistema de combate por turnos atractivo (los RPG de Mario y juegos de la antigua escuela u homenajes a los mismos como Fallout o Legend of Grimrock son la excepción), aparte de que todos los ataques son los protagonistas gritando "¡Tornado Violeta Tsumumaru!" y un desfile de luces y colores para sólo quitarle un punto de daño de los 80000 que tiene al jefe de turno. Además de que SIEMPRE el protagonista es un adolescente imberbe que no habla pero que la gente adora por la puta cara. Gracias, pero no, gracias.
  • Daenerys Targaryen no es un ejemplo de mujer fuerte. Teniendo en la ficción personajes como Sarah Connor, la teniente Ripley o la bailarina coja de Planet Terror, me parece una barbaridad insinuar que una niña de 14 años que se cree mayor porque un tipo que le triplica en edad y tamaño le violó. Que sí, que se metió en el fuego y tiene tres hijos dragones porque se murió el niño que llevaba de la persona que le violó (y del que se enamoró más adelante). Que sí, que soportó las continuas palizas que le daba su hermano con ínfulas de grandeza, pero NO es un personaje fuerte. Dentro de la misma saga, Arya es mucho más merecedora de un título como tal y con sólo 9 años.
  • Dragon Ball es el peor cáncer que le ha podido pasar tanto al mundo de la animación como para la comunidad friki. Una serie que era básicamente una competición continua sobre quién tiene la polla más grande, donde todas las mujeres (incluso A-18 al poco de casarse) tienen el papel de amas de casa y de que no saben defenderse por sí solas, un protagonista IMBÉCIL que solo sabe pelear y comer y que ha sido sobrevalorado hasta el maldito extremo y otras muchas características que me reservo para no extender demasiado este punto. ¿Y por qué le gusta tanto a la gente? Porque es su infancia. Me cago en la puta, yo veía la serie de las Tortugas Ninja del 87 y soy capaz de ver que muchos de sus capítulos rayan en lo ridículo y lo infantil. ¿Por qué el resto del mundo no es capaz de ver ese tipo de aspectos?
  • Advierto que esta puede levantar un poco de polvo. No entiendo eso de que "a las mujeres no se les pega". Y con esto no quiero decir que yo iría alegremente pegando a las mujeres, sino que no entiendo que sea sólo por ser mujeres. No se le debería pegar a nadie, PUNTO. Y en el caso de que tenga que defenderme o se llegue a un punto en el que no se pueda más, no debería frenarme de pegarle "porque sea una mujer", sino porque es una persona. De peligrar mi vida, le sacudiría igual tenga pene o vagina. Mi visión sobre la igualdad es tratar igual a todos y eso es lo que hago. ¿Debería ser considerado machista por ello? No creo.
  • La mayoría de los youtubers españoles famosos (entiéndase por esto ElRubiusOMG, Wismichu, AuronPlay y demás miembros de la fauna) son puta basura. Rescatando a Zorman, la mayoría de ellos son pibes que carecen de originalidad (ElRubiusOMG le copia muchas bromas a Los Simpson descaradamente), son unos putos rancios que te cagas (no te escondas, DalasReview) o no tienen talento ninguno (y pensar que me gustaba ThousCarapollen...), si bien no reúnen todas las características anterior mencionadas o tienen alguna peor.
  • Superman es un buen personaje. La gente que suele argumentar que simplemente es un personaje muy poderoso al que nadie puede derrotar es que no han leído NADA suyo en su vida. Y como fan del personaje que ha leído bastantes obras del mismo (toda la etapa de John Byrne, All-Star Superman, la Muerte de Superman, distintos arcos argumentales del genial Kurt Busiek y otras obras más que ahora no recuerdo), puedo decir que es un personaje que puede ser destruido por muchas cosas. Es cierto que durante la Edad de Oro y la de Plata se le dieron historias completamente absurdas, pero desde los 80 se arregló eso. Además, es todo aquello que representa. Algún día escribiré sobre el tema, pero ahora no tengo espacio para eso. Eso sí, recomiendo All-Star Superman para entenderlo.
  • No entiendo la costumbre de darle el abrigo a una chica cuando estás con ella cuando está pasando frío cuando luego  no le da su abrigo a un chico en una situación similar (sé de gente que lo hace, pero hablo de la mayoría, entre los que me incluyo). Hablamos de igualdad, o se los das a ambos o a ninguno, pero nada de preferencias.
  • Clarence no me gusta un pelo. Entre las historias en sí (vivencias de niños para criticar el mundo de los adultos, ¿nadie ha leído nunca Manolito Gafotas?) y el propio protagonista, no puedo considerarla buena. Una cosa es ser un niño inocente y otra MUY diferente es ser retrasado mental, como es el caso de Clarence. Y me dirás que sólo tiene siete años, pero tengo dos hermanos de esa edad y no son imbéciles, mientras que este niño sí. Y para colmo el creador de la serie fue despedido por acosar sexualmente a una chica que trabajaba en Hora de Aventuras sin haber acabado ni la primera temporada. ¡Fiesta!
Bueno, creo que ya está bien por hoy. Si veo que esta entrada tiene éxito, haré otra parte (tengo dardos para JorgesCremades y Loulogio, entre otros muchos). Lo que les quiero decir es que no tengan miedo, digan sus opiniones por mucho que parezca que no sean bien recibidas. Al que no le guste, que no escuche. Les invito  a debatir en los comentarios si les apetece. Gracias por la lectura y espero que pasen un buen día.

domingo, 17 de julio de 2016

La Crítica del Mes (Julio 2016): El debate (de mierda) más antiguo de Internet en habla hispana

Toda persona del mundo (o al menos del primer mundo) consume productos de entretenimiento, de una forma u otra. Y no lo digo por generalizar, pues no habría más que hacer una pequeña encuesta y ver que cada persona o bien lee libros, o bien cómics, o bien ve series y películas, o lee/ve representada una obra de teatro y así con todas las formas de entretenimiento que se les ocurra. No obstante, no siempre el producto que consumimos está hecho en tierras patrias, sino en lugares diversos como Estados Unidos, Inglaterra o Japón (por poner los ejemplos que más atañen al tema de la entrada). Si eres conocedor del idioma que se habla en dichos lugares, está genial. Eso quiere decir que tu nivel en dicho idioma te permitirá disfrutar esa obra en su máximo esplendor, con sus peculiaridades, sus acentos, sus juegos de palabras y todo eso que puede hacer grande a una historia bien contada. Sin embargo, por varios motivos (desconocimiento del idioma, pocas ganas a estar esforzándose en entender lo que oye o lee o vagancia para no leer los subtítulos, entre otros) tenemos la necesidad de consumir dichos "productos" en nuestro idioma (el español en este caso). Como el español de España es, lógicamente, muy diferente al que se hablan nuestros hermanos latinos en países como Argentina, Uruguay, Chile, México y Venezuela entre otros, las traducciones son muy diferentes entre ellas atendiendo a factores culturales y lingüísticos inherentes a cada lugar. ¿Cuál es el problema? Que no siempre estas traducciones son acertadas y eso provoca en los aficionados que no son partícipes de dichas características culturales una reacción de rechazo y burla que de un tiempo para acá me está empezando a tocar los cojones sobremanera. Para ser más concretos, los latinos creen que sus traducciones son perfectas mientras que las españolas están llenas de errores y sinsentidos. Y como estudiante de lenguas que soy en la actualidad y como futuro guionista que espero ser, el tema (o más bien la actitud de los latinos al respecto) me parece cansino, falto de visión y de parcialidad y aberrante.

Cómo se ven los latinos cuando se creen graciosos por
criticar y mofarse de las traducciones españolas
Antes de seguir con la entrada, es importante que distingamos doblaje de traducción. Traducción es el acto de pasar el contenido del producto en su totalidad del idioma original a otro diferente y es el tema que se trata aquí. Doblaje, en cambio, es poner las voces de los personajes en aquellos medios audiovisuales en el idioma de destino para que el espectador entienda así lo que está viendo. Los dobladores se limitan a grabar los textos que se les pasa, ya traducidos, por lo que dejemos de achacar las malas traducciones a los dobladores (que también se puede doblar mal, pero ese tema no nos concierne ahora).

Los chistes más recurrentes son sobre tres puntos en concreto: El nombre de Wolverine aquí en España (Lobezno), el nombre que se le dio aquí al Kamehameha de Goku (Onda Vital) y el título que se le vino a dar a las tres primeras películas de la Saga Fast & Furious (A todo gas). Aunque también es común quejarse, sobre todo, de títulos de películas como La Jungla de Cristal o Un Canguro Superduro, es en el ámbito de los cómics y el anime donde he presenciado la variante más acalorada y a la par sinsentido del debate. No he venido aquí a explicar cada caso en concreto, pero sí a argumentar el por qué pienso que el tema debió morir hace bastante tiempo. En primer lugar tenemos la época en la que un producto se saca y, con ello, las connotaciones culturales. Durante los años sesenta y setenta, México prohibía el uso de nombres extranjeros en publicaciones y series infantiles, de ahí que se tradujeran los nombres propios de personas como pueden ser los casos de Bruno Díaz (Bruce Wayne/Batman) o Gil Garza (Guy Gardner/Green Lantern). A su vez, se me ha dicho que a Catwoman se le llamó Gatúbela por aquellos lares porque llamarla Mujer Gato sería relacionarla con la prostitución. En el caso de España, el evento de Marvel llamado Civil War se dejó tal cual porque en España la "Guerra Civil" tiene unas connotaciones históricas bastante diferentes a las que tiene en Estados Unidos. Es por eso que muchas veces, para poder alcanzar a un público mayor o para que no se piense del personaje lo que no es, es necesario tomarse alguna licencia a la hora de poner un nombre a algo. Estamos de acuerdo en que a veces se exceden con esa libertad, pero muchas veces es necesaria.

Que alguien mate al que se le ocurrió ese título, por favor
Otro motivo para los cambios reside no en los traductores, sino en los productores. Dicho de otra forma, los nombres se cambian por simples, aunque repulsivas en su mayoría, estrategias de marketing. En español puedo nombrar cientos de ejemplos, como todas esas películas de comedia juvenil a las que le dan títulos muy mierdas como Dos Colgaos Muy Fumaos o el ya mencionado caso de Die Hard, traducido como La Jungla de Cristal, pero hay uno que me mosquea como fan de los cómics y es que a los X-Men se les llame Patrulla-X. Un amigo me ha contado que en los setenta, el título de Hombres-X habría confundido al público y por eso se escogió lo de "Patrulla". En el caso de nuestros hermanos latinos podemos enfocarnos en casos como Pulp Fiction, a la que titularon Tiempos Violentos, descontextualizando por completo el hecho de que la película parodiaba el género pulp (no sé el motivo) o la película Cruel Intentions, que se tradujo como Juegos Sexuales simplemente para incitar al morbo en los espectadores y vender más. Aquí tenemos que pensar que al fin y al cabo lo que le importa a los trajeados de arriba es conseguir el mayor beneficio posible y para ello han de presentar el producto de una forma que venda a cuantos más mejor. Eso implica, muchas veces, cargarse el simbolismo y el sentido del título original. Eso depende meramente de las empresas y no de los traductores, por lo que estaría bastante bien que lo tuvieran en cuenta antes de empezar a soltar las chorradas sobre nuestras traducciones que sueltan.

Parece que aquí prima aquello de que se ve la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio. Como he venido diciendo ya, por parte de ambos hay traducciones harto cuestionables y se puede deber por los dos motivos anterior mencionados o por otros que quizás desconozca personalmente pero que no por ello no existen. Es una realidad que no es que la haya probado yo al redactar la entrada, sino que una rápida búsqueda por la red te lo puede aclarar incluso mejor que yo. Tanto españoles como latinos han cometido errores de un tipo u otro, teniendo ambos "bandos" en común que los errores del vecino son garrafales e imperdonables mientras que con los nuestros somos más permisivos porque crecimos con ellos y es "nuestra infancia" (falacia que se usa para apoyar el argumento de que Goku es un buen personaje, entre otros casos). Esta discusión termina sacando el lado más xenófobo, terco y asqueroso de ambos bandos, y todo por trabajos de ficción que ni hicieron ellos ni les dan de comer. Una discusión sin sentido que debería acabar ya. No cuesta nada hacer un ejercicio de investigación y comprender la tesitura de cada sitio, pero resulta más fácil recurrir al insulto y a la mofa.

Una pena, creía que habíamos avanzado en todos los años que han pasado desde que Internet entró en nuestras vidas...

sábado, 11 de junio de 2016

La Crítica del Mes (Junio 2016): Dejemos de culpar al fútbol

Ya llega el verano y trae de la mano, aparte de dietas milagro y programas televisivos temporales de dudosa calidad, los mayores eventos deportivos a nivel mundial. Pronto tendrán lugar los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, en Brasil, país que también fue anfitrión del Mundial de Fútbol hace ya dos años. Pero antes de dichos Juegos, hay algo que tiene en vilo a gran parte de Europa y, no nos engañemos, a todo el globo. Hablo, cómo no, de la Eurocopa. Hoy, 10 de Junio de 2016, Francia inauguraba la mayor cita futbolística cuatrienal a nivel europeo con un partido de su selección nacional frente a la de Rumanía, partido que ganó por dos goles a uno, no sin sufrimiento. Sin que sirva de precedente, yo me he sentado a ver dicho partido, pues tenía curiosidad por verlo y, probablemente, comentarlo mañana con mis amigos de la Comunidad Blogger, duchos en cuanto a fútbol se refiere. Y a lo largo del mismo mis neuronas se han puesto a pensar en muchas cosas, entre ellas la fama que el deporte rey tiene entre aquellos que no disfrutan del mismo como una mera distracción para que el pueblo no piense en nada más, en una fuente de dinero donde veinte muchachos corren detrás de una pelota (no podemos contar a los porteros) y, en un todo, como algo que sólo beneficiaría al mundo con su desaparición. Mi yo de hace cinco años probablemente estaría de acuerdo, pero a mis veinte años y a pocos meses de los veintiuno pienso de una forma totalmente diferente. Hoy, en lo que representa la vuelta de las Críticas del Mes después de este parón de tres meses, expondré mi forma de pensar al respecto y, como el nombre de la sección indica, las cosas criticables que encuentro en dichas actitudes.
Paul Pogba, Antoine Griezmann y Olivier Giroud, jugadores
profesionales de talla internacional que se encuentran
disputando la Eurocopa durante este mes
Empecemos con el hecho de que los futbolistas de primera categoría cobran miles de euros por semana y algunos, incluso, llegan a cobrar millonadas por una temporada completa. Estoy de acuerdo en que sí, ese salario puede llegar a ser excesivo y, además, se infla al sumarlo con el dinero que reciben al jugar con las selecciones nacionales y al prestar su imagen para anunciar ropa, colonias y demás zarandajas en las que la imagen sea muy importante. No obstante, ¿alguno tiene en cuenta el trabajo físico que hacen estas personas para poder ser tan excelsos dentro del campo y la fatiga tanto física como mental que ello conlleva? Para no liarme mucho, intentaré poner un ejemplo. Imaginen ahora que juegan ustedes en un equipo que, sin ser del todo malo, no es tampoco de los que mas brillan. Cada fin de semana (viernes, sábado o domingo) tienen partido, una semana en "casa" (en el estadio del equipo en el que milites, no necesariamente tiene que ser de tu país) y otra en otro lugar del país, cada vez en un lugar diferente. Al hecho de tener que estar noventa minutos dando el callo semana sí y semana también sumémosle que han de entrenar casi todos los días (si no todos) durante varias horas para no perder la forma e, incluso, mejorar su rendimiento (no, no es como los niños, que entrenan los martes y los jueves de cinco a seis y media). Suena agotador, ¿verdad? Pues imagina ahora que juegas en un equipo famoso de los que quedan primeros en liga (Real Madrid, Barcelona, Paris Saint-Germain, Juventus y un largo etcétera). A lo anterior mencionado (si no es que aumentan más las horas de entrenamiento) sumémosle partidos entre semana para jugar que si Champions League (o Europa League), que si la copa del país en el que juegues (aquí la llaman Copa del Rey, pero en cada lugar tiene una denominación diferente), que si mundial de clubes... Lo que significa más viajes (algunos de ellos internacionales) y, por tanto, más fatiga y estrés. Estar siempre lejos de tu casa, de tus amigos, de tu familia, a la par que allá donde vayas miles de personas se aglutinan para verte... ¿No creen que es una carga de trabajo bastante grande? Y no hablemos de cuando te convocan con la selección de tu país. Además, ellos no pueden salir del trabajo a tomarse unas cañas o fumar, pues su cuerpo es su herramienta de trabajo y el más mínimo descuido les puede costar la carrera. Ya poniéndonos en situación, ¿no les parece que ese comentario de "no hacen más que correr detrás de una pelota" es una mierda como un piano? Y ojo, no digo que esté bien que Cristiano Ronaldo cobre en una semana lo que un bombero en un año, pero es un trabajo que exige mucho y, como tal, merece ser pagado acordemente.

Sigamos con eso de que el fútbol solo sirve para distraer a la gente de los problemas sociales. Creo que como adultos que somos, deberíamos tener la capacidad de poder disfrutar de nuestras aficiones sin que eso nos aisle del mundo que nos rodea y, por tanto, nos impida ver las injusticias que nos asolan. Yo, sin ir más lejos, soy un lector asiduo de cómics y no estoy todo el día pensando en Superman, Plastic Man y demás. Mi amigo Painter es un grandísimo cinéfilo y dudo mucho que solo esté atento a lo que hacen James McAvoy, Kurt Russell o Quentin Tarantino. Y estoy seguro de poder decir que Caslo Hombrebarba y Sarman, siendo verdaderos fans del mal llamado "deporte rey", son capaces de ver lo que pasa en el país más allá de los goles que metan o dejen de meter Luis Suárez y Karim Benzema. Lo que quiero decir con esto se puede resumir en una frase tan simple como "No culpes al juego, culpa al jugador". Dejemos de apuntar al deporte como culpable de la ceguera social de la gente al igual que no lo hacemos con la lectura o cualquier otro medio de entretenimiento, apuntemos a esos que prefieren vendarse los ojos para escapar de la realidad, al igual que a los politicuchos de turno que pretenden escurrir el bulto y ocultar el apabullante mal olor que producen con la cantidad de cagadas que hacen con el aromático aunque efímero olor de los grandes eventos deportivos. Dejemos de caer en la moda de la contracultura y actuemos con raciocinio propio, que estamos mayorcitos para estar con esas machangadas.

Por último, pero no menos importante, ¿por qué tendría que desaparecer el fútbol? ¿Sólo porque no les guste? Por esa misma regla de tres, tendría que desaparecer todo, pues siempre habrá algo que no nos guste y que guste a una mayoría. ¿Porque distrae a la gente? Aparte de recomendarles que relean el párrafo anterior, siguiendo esa regla de tres deberíamos eliminar toda forma de entretenimiento concebible y dedicarnos a trabajar, como los puritanos que llegaron a las costas de Boston para fundar aquellos pueblos que hoy en día conforman la gran mayoría de los Estados Unidos de América. Hagamos un ejercicio de empatía (pero de verdad, no esa de la que tanto presume mi "amiga"): Yo (y conmigo miles e, incluso, millones de personas) sería muy infeliz si hicieran desaparecer o, en su defecto, no me dejaran disfrutar de mis lecturas superheroicas. Gran parte del mundo se sentiría desgraciado si no pudiese ver películas y series para disfrutar de su tiempo de ocio con aquello que más les gusta. Ahora piensen en esas personas que viven los partidos con emoción, como yo vivo las aventuras de los X-Men o como ustedes viven el terror de Pesadilla en Elm Street. ¿Qué derecho tenemos nosotros de desear que su hobbie no exista más? ¿No es más fácil y satisfactorio a largo plazo vivir y dejar vivir a los demás? Para mí lo es, y por eso prefiero respetar las aficiones de los demás como deseo que respeten las mías. Y oye, que a lo mejor si te acercas un poco, puede que te acabe interesando...

En resumen, estimados lectores, dejemos de tener al fútbol como cabeza de turco como bien reza el título de la entrada y culpemos a los que de verdad tienen la culpa: a los dueños de los clubes así como los distintos órganos mundiales del fútbol por convertir un bello deporte en un circo de oro con incrustaciones de diamantes, a los políticos por usarlo como distracción reiterativa y a nosotros mismos por no intentar ponernos en el lugar de aquellos que, a diferencia de nosotros, sí gustan del fútbol. Dicho esto, espero que pasen un buen día y, para aquellos fans del fútbol:

¡Disfruten del espectáculo durante este mes!

miércoles, 27 de abril de 2016

Carta abierta

Ésto que ven aquí es un ejercicio que estoy probando en pos de mejorar por completo mi estado mental tras los sucesos que han estado ocurriendo en mi vida durante los últimos meses. Para aquell@s que puedan temer que desvele datos o use cualquier cosa para atacar a nadie (y lo digo especialmente porque hay una persona en concreto que se dedicó durante un tiempo a vigilar todo lo que ponía para ir corriendo a contárselo a otra sin entender en ningún momento lo que me estaban haciendo pasar, algunos saben quién es, incluido ella misma): No se preocupen, no lo haré. Así pueden seguir con su vida sin estar jodiendo la mía. Lo que hagan con lo aquí escrito me importa bien poco. Si se quieren dar por aludidas algunas personas, bien. Si quieren ignorarlo, también. Yo tengo la conciencia tranquila y no van a intimidarme más.
Digamos que la situación que me trae a escribir ésto se ha repetido varias veces en los últimos cinco años. Con variantes, sucesos distintos y, en ocasiones, con consecuencias diferentes, pero se lleva repitiendo bastante tiempo. Toda mi adolescencia y temprana adultez se han visto marcadas por sucesos de este tipo. ¿Y saben? Estoy cansado. Con ésto quiero decir que la culpa es tanto mía como de las otras personas implicadas. La sociedad (y sobre todo el sexo femenino) parecen no ser capaces de entender las vicisitudes de uno y prefieren chocar antes que prevenir el accidente. Prefieren disparar antes que preguntar. No quiero insinuar que yo soy completamente inocente, pues yo también hice ciertas cosas, algunas peores que otras, pero siempre han sido llegado a un punto límite que me hacían traspasar con sus actitudes.
Sin embargo, la mayoría de esos casos están totalmente superados y están donde deben estar: en el pasado. Vengo a reflexionar sobre los hechos más recientes, aquellos que me tuvieron apartado del mundo no hace tanto tiempo y cuyas consecuencias se hacen notar en el ambiente a día de hoy. Heridas que, a pesar de estar casi cerradas, aún duelen. Quizás no por parte de ellas, pero sí por la mía. Ha pasado tiempo y creo que ha de pasar mucho más antes de que ambos podamos llegar a un punto de normalidad (al menos en cuanto a relación interpersonal se refiere, el resto no es asunto mío). Yo por mi parte estoy dividido en varias partes, lo que no facilita las cosas en absoluto: una parte de mí le odia por todo lo que ha pasado y cómo lo he pasado, por todo ese daño psicológico que terminó materializándose en mi cuerpo físico y casi me saca de la carrera; otra le quiere aún, ya sea porque una parte de mí aún le tiene idealizada o porque mis sentimientos son tan fuertes que tardan en marcharse y, en medio, están las partes de "es mi amiga" y "no me importa". Todo ésto aderezado con pesadillas de todo tipo con ella de protagonista que, a pesar de no ser ya tan recurrentes, siguen ahí y por el hecho de que apareces allá donde mire por detalles bastante rebuscados (incluso en mis lecturas personales).
Para mí me parece raro que en una amistad en la que los llamados "amigos" se ven a diario y no se dicen ni una palabra es, cuanto menos, extraña. Es decir, si no quisiera serlo no me molestaría en absoluto, pero ha dicho que lo es y no lo parece. Además de que parece no ser del todo consciente del daño ocasionado a mi persona, anteriormente mencionado en esta epístola. Hay quien me ha dicho que debo ser yo quien dé el primer paso, pero no lo he hecho por varios factores, a saber: la última vez que dí el paso con esa(s) persona(s) llegó a acusárseme de acoso, por lo que paso de volver a darles motivos; no tengo intención ninguna de mendigar ni una atención ni una amistad que probablemente no se me quieren dar y, por último, no estoy completamente seguro ni de que lo merezcan ni de si mi cuerpo y mi mente serían capaces de soportar la tensión. Si quiere venir, que venga, pero paso de estar con mariqueras. Sólo quiero que tenga en cuenta que el día que por fin hablamos, me callé varias cosas en las que no tenían del todo la razón sólo por estar en paz con ellas y por no buscarle problemas a gente que estaba allí para ayudar. Quizás pequé de callarme las cosas, pero lo hice por ellas. Creo que de ser la persona que creen que soy, no lo habría hecho.
En última instancia, sólo quería hablar sobre la falsedad de alguien que tuvo mi ayuda cuando vi que estaba en un serio apuro emocional y me lo devolvió en forma de ignorancia y falta de tacto cuando estaba en una situación similar. Una persona que bromeaba conmigo y que ahora hace un hincapié gigante en ignorarme a la par que (hasta hace un tiempo) no hacía mas que vigilar todo lo que ponía en las redes por el malestar que ella(s) me causaron. A ella le digo que lo suyo es peor que lo que pueden hacer algunas de las personas más rastreras de mi municipio (y eso es ya estar a otro nivel) y que se haga mirar tanto su memoria histórica como su nula capacidad de empatía. Me importa un carajo que no se arrepienta de nada de lo que me hizo y crea que no cometió error alguno (eso queda a cargo de su conciencia), pero que se quedará sola de no cambiar eso.
Creo que no tengo nada más que añadir. Hagan con estos datos lo que les plazca.

domingo, 17 de abril de 2016

La autobiografía de Forelli, Capítulo I: Forelli Secret Origins

El tiempo pasa bastante rápido. Y aunque suene a inicio más que trillado, es uno de los motivos que me llevan a escribirles estas líneas que están leyendo ahora mismo. Durante estos últimos meses, en un lento pero fructífero proceso de recuperación de duras heridas emocionales, he podido sentarme a reflexionar bastantes veces. En una de éstas, me di cuenta de que mi identidad de Forelli nació hace ya un lustro. Sí, cinco años. Se dice pronto. Y en ese tiempo han sucedido muchas cosas, si bien no ha sido todo el camino un paseo por Las Canteras. Es por eso que me gustaría reflejar aquí qué he vivido y cómo he vivido esta etapa de mi vida, en homenaje a estos cinco años. Antes de comenzar, quisiera abrir con otra cita, esta vez salida de la boca del famoso revolucionario francés Maximilien Robespierre: 

La muerte es el comienzo de la inmortalidad.

Dicho esto, pónganse cómodos, sírvanse un vasito de agua y un picoteo, porque aquí empieza la autobiografía de Marco Antonio Di Forelli, más conocido como... Forelli.

Nací como Marcos Suárez Hernández el 6 de Agosto de 1995 en Las Palmas de Gran Canaria, de padre palmense y de madre satauteña. Tengo Síndrome de Asperger (necesitaría una entrada sólo para explicarlo, busquen en Google). Viví los primeros cinco años de mi vida en una pequeña casa de Almatriche, una localidad situada casi en el extrarradio del municipio. No recuerdo gran cosa de esa etapa más que por vídeos antiguos, fotos que aún conservo en mi actual residencia y anécdotas que me cuenta mi familia de cuando en cuando. A mis seis años, mis padres se separaron y me fui a vivir con mi madre al casco histórico de Gáldar por motivos laborales. Eso supuso para mí abandonar mi antiguo colegio, el CEIP El Boliche (y a los amigos que allí hiciese y a los que no recuerdo en absoluto, llevo sin verlos como 15 años o más), y embarcarme en el Maestro Manuel Cruz Saavedra, centro de estudios de Primaria situado en El Barrial, Gáldar, para cursar toda la EGB. Años después, estando a punto de terminar dicho ciclo de estudios, nos mudamos a mi actual residencia, a pocos minutos caminando tanto del colegio como de mi posterior instituto, el IES Roque Amagro. En 2007, ingresé allí para cursar la ESO con 12 añitos.

De ésta época se pueden destacar varias cosas. Una de ellas es que me pasé todo ese tiempo como una pelota de ping-pong entre mis padres, quienes no se tenían aprecio alguno por entonces. Otra es que por mi condición de Asperger mi etapa en el colegio fue bastante dura. Tenía algunos amigos, pero los problemas de "conducta" eran el pan de cada día. A eso añadamos que mi padre, a pesar de ir de chachi, jamás me entendió ni supo tratar conmigo, que mi madre no podía con su alma al tener que cuidarme prácticamente ella sola y que la gente neurotípica en general suele dar por culo cuando algo escapa a su comprensión. El terreno estaba, pues, completamente allanado para que el suceso que cambiara mi vida tuviera lugar. Yo tenía una compañera de clase cuyo nombre no mencionaré para evitar problemas legales pero que los más veteranos del sitio conocerán muy bien. En efecto, hablo de Joshy Pig. Siempre estuvimos juntos en clase durante toda la Primaria y durante buena parte de la Secundaria, motivo por el que me "enamoraría" de ella. A pesar de que ahora sé que no era lo que yo definiría amor sincero y absoluto, era lo más cercano que podía sentir siendo un pingajo de 14 o 15 años.

La historia tiene una longitud considerable y he olvidado muchos detalles con el tiempo (además de no poder mencionar otros por posibles represalias), por lo que me limitaré a relatar lo básico: Al darme cuenta de mis sentimientos, aproveché su cumpleaños para invitarle a dar una vuelta por ahí los dos solo e ir al cine. Yo me lo pasé bien, pero ella no, por motivos que ahora mismo no recuerdo. Eso fue llevando poco a poco a una tensión entre ambos que terminó estallando al escapárseme unas palabras frente a una profesora de Lengua. El declive continuaría durante meses hasta que, en un afán de llevar nuestra relación a un punto más estable, ella me dijo que me haría ciertas cosas que no mencionaré por no ser un tema que convenga airear (pero sé que ustedes son inteligentes y se imaginan de qué estoy hablando). Yo, ilusionado, continué albergando esperanzas en ella. Esperanzas que aplastó tiempo después, al aburrirse. Mantendría una relación de un mes junto a otra persona a la que le gustaba mucho por el simple hecho de acercarme a Joshy Pig, algo que a día de hoy me parece algo totalmente despreciable. Al llevar ya un mes con esta persona, la infame me propondría probar a salir juntos "para ver si le nacía algún sentimiento por mí". Tonto de mí, acepté. Habíamos acordado que yo hablaría con mi "novia" para decirle lo que había, pero pasa y resulta que la muy botarate de Joshy Pig le dijo en el peor momento posible "Mira, que tu novio te va a dejar para irse conmigo". Después tuvimos esa "relación" que duró solo dos semanas y que posteriormente llegó a mis oídos que fue "por pena" (palabras textuales de ella). Me dejó en el momento menos oportuno, la noche antes de realizar un viaje juntos a Los Pirineos. Todo fue cuesta abajo y sin frenos después de eso. Me cambié de instituto por ella, dejó de hablarme, hice cosas de las que no estoy orgulloso y las cosas terminaron saliéndose de madre lo que no está escrito. Llegó un punto en el que unos amigos y yo hicimos una trastada que aún a día de hoy todo el mundo recuerda. A raíz de ese suceso no me hablo con mi padre desde entonces, me fugué de casa un par de veces, llegué a tener que declarar ante la Fiscal de Menores y estuve unas tres semanas de baja médica hasta que volví al Roque de nuevo para acabar el Bachillerato, entre otros muchos sucesos que llegaron a poner en peligro mi sanidad mental y mi vida.

A raíz de todo ese dolor, sufrimiento y desesperación me convertí en una persona completamente diferente. Mi forma de ver el mundo cambió radicalmente. El niño que una vez fui se marchó para dar paso al adolescente en estado puro. Mi mente, que casi sucumbe ante la locura más negra, resurgió de sus cenizas. Aunque no fui consciente en su momento y el nombre no había sido creado aún, en ese momento Marcos Suárez Hernández había muerto y Marco Antonio Di Forelli había nacido.

En el próximo capítulo entraremos más en detalle y se contarán cosas más interesantes como la creación del nombre y del blog, cómo conocí a la Comunidad Blogger y mucho más.

Capítulo II: Forelli Año Uno (Aún no disponible)